Give without expecting

Jonas Salk received a medical degree from the College of Medicine of New York University. Upon graduation he was given an assignment at the Research Laboratory of Viruses at the University of Pittsburgh. He was asked by the military to develop a vaccine against influenza. Among the many honors he received was the Presidential Medal of Freedom.

But Jonas Salk is not known for what he received, but for what he offered. He and his group of researchers gave many long hours of hard work and effort to prepare a study that would inactivate the polio virus and serve as an immunizing agent against it. By 1952, this vaccine was released for use in the United States and almost ending the catastrophic consequences of polio, which this terrible evil had affected many people.

You may get many opportunities in your life to serve others, and probably with the opportunities receive a number of certificates, diplomas, fame and awards for your work. Or perhaps your effort is not recognized and your photo does not appear in the newspaper or celebrity magazines. But what ultimately matters is that God will see everything you have done with the training, the skills and the characteristics that you have developed.

Find a way to give, create or produce something today that may be a benefit to others. Your actions may not only be a potential for fame and rewards, but also maybe a great personal satisfaction, which is the reward of highest value.

No person has ever been honored for what he has received. The honor was the reward for what he gave.

Sometimes our resources do not allow us to give large amount of money that could end hunger worldwide. In John 6:9 we find a child who like us did not have much to give, even the disciples did not value his contribution. The little he had in the hands of Jesus was MULTIPLIED and thousands of people were feed! How much more can our Lord do with one person who is willing to part with what little they have to help others? This child whom we do not know his name, they did not make a statue for him, nor honor him, but God definitely gave him a great reward for his actions.

Your Pastors Adrian and Ana Ruiz await you at Templo Emanuel, 280 Polk St. American Falls, ID.

Translated by Rurh Ramirez.

Dar sin esperar

Jonás Salk este Norteamericano recibió un titulo de medicina del Colegio de medicina de la Universidad de Nueva York. Al graduarse le dieron la asignación para el Laboratorio de Investigación de Virus, en la Universidad Pittsburg. Le fue indicado por parte del ejército desarrollar una vacuna contra la influenza y entre los muchos honores que recibió se encuentra la Medalla Presidencial de la Libertad.

Sin embargo Jonás Salk no es conocido por lo que el recibió, sino por lo que el ofreció. El y su grupo de Investigadores dieron su esfuerzo largas horas de trabajo y estudio para preparar un virus que inactiva la polio y que puede servir como un agente inmunizador contra ella. Para 1952, fue difundida esta vacuna para ser usada en los Estados Unidos, prácticamente así terminando con las consecuencias catastróficas de la polio, que a tantas personas afecto este terrible mal.

Tú también recibirás muchas oportunidades en tu vida para servir a otros, es probable que junto a ellos recibas un número de certificados, diplomas, fama y premios por tu labor. Ho tal vez tu esfuerzo no sea reconocido y tu foto no aparezca en los diarios o revistas de celebridades. Pero lo que al final importa es que Dios lo vera y contará cada cosa que hiciste con el entrenamiento que recibiste y las habilidades y características que has desarrollado.

Encuentra la forma de dar, crear o generar algo hoy que pueda ser de beneficio a otros. En tus acciones no solo habrá un potencial para la fama y la recompensa, sino también una gran satisfacción personal, que es la recompensa de los más altos valores.

Ninguna persona jamás fue honrada por lo que recibió. El honor fue la recompensa de lo que dio.

A veces nuestros recursos no nos permiten aportar grandes cantidades de dinero, que pudieran acabar con el hambre del mundo entero. Pero en Juan 6:9. Encontramos a un niño que al igual que nosotros no poseía gran cosa, aun los discípulos no valoraban su aportación, pero lo poco que tenia fue MULTIPLICADO en las manos de Jesús y se pudieron alimentar miles de personas! ¿Cuanto mas puede hacer Nuestro Señor con una sola persona que este dispuesta a desprenderse de lo poco que tiene para ayudar a otros?

A este niño del cual no sabemos ni su nombre, no le hicieron una estatua, ni honores pero sin duda Dios le dará una gran recompensa por su acción.

Tus Pastores Adrián y Ana Ruiz te esperan en Templo Emanuel 280 Polk St. American Falls ID.

Rraducida por Ruth Ramirez.

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