We are like jewels

Several years ago in a mine in Africa the most magnificent diamond in the history of the world was discovered. It was given to the king of England to shine on his crown. The king sent the diamond to Amsterdam to have it cut, this task was given to a very skilled lapidary. What do you think he did with the diamond?

He took the precious jewel and made a groove in the stone. Then he stuck the diamond with his instrument with pride the jewel fell into his hand in two pieces. Many would say that’s awful! What a waste! That neglect is criminal!

But there was no misconduct or neglect in doing this. For days and weeks the lapidary had studied and planned how to strike the diamond. He had made designs and molds of the jewel. It’s quality, it’s defects and the parting lines had been studied with great care. The man who was given this task was one of the most skilled lapidary in the world.

You might say that the blow could be a big mistake? It was not, it was the climax of the skilled lapidary. When he gave the blow, what he did was perfect the form, the brilliance and the splendor of the jewel. That blow may have seemed to ruin the superb and precious gemstone but what he did was return it to its perfect redemption. Because out of those two halves the most magnificent jewels where created. With the practiced eye of the lapidary he saw what was hidden in the coarseness of the uncut rough stone that came out of the mine.

Sometimes like that jewel, God allows us to receive stinging blows in life. Blood flows, the pain is severe, the nerves become twisted and the soul screams in agony. To you it may seem like the hit is fatal. It is not so, because to God you are the most valuable jewel in the world, He is the most skilled lapidary in the universe.

Someday you will have to shine on the King’s crown. He knows the form of way to act towards you. He will not allow any blow to fall on your soul without it being necessary, only ones that will contribute to bless, transform, and enrich your life so much that you can not even imagine.

God is in a creative process in our lives, if we could only recognize this we would stop complaining and surrender joyfully in God’s hands.

“But he knows the way that I take; when he has tested me, I will come forth as gold.” Job 23:10 (NKJV)

Your Pastors Adrian and Ana Ruiz await you at Templo Emanuel 280 Polk St., American Falls, ID.

Translate by Ruth Ramirez.

Somo como joyas

Hace varios años fue encontrado en una mina africana el diamante más magnifico que recuerde la historia del mundo. Fue regalado al rey de Inglaterra para que resplandeciese en su corona de estado. El rey lo envió a Ámsterdam para que lo cortasen, y de esto se encargó un lapidario muy experto. ¿Qué crees que hizo con el diamante?.

Tomó la valiosa joya e hizo una ranura en la misma. Después, le dio un golpe fuerte con su instrumento, y aquella joya soberbia cayó en su mano partida en dos trozos. Muchos dirían. ¡Que barbaridad! ¡Que desperdicio! ¡Que descuido tan criminal!

Pero no fue descuido ni mala intención al hacer esto. Durante muchos días y semanas se había estudiado y planeado aquel golpe. Se habían hecho dibujos y modelos de la joya. Su cualidad, sus defectos, y sus líneas de partición habían sido estudiadas con grandísimo cuidado. El hombre a quien se le había encomendado hacer esto era uno de los lapidarios más diestros del mundo.

¿Dices tú que aquel golpe pudo ser una gran equivocación? No, fue el clímax de la pericia del lapidario. Cuando él dio aquel golpe, lo que hizo fue perfeccionar la forma, la brillantez y el esplendor de la joya. Aquel golpe que pareció arruinar aquella piedra soberbia y preciosa, lo que hizo fue volverle su perfecta redención. Porque de aquellas dos mitades se hicieron las dos magnificas joyas que el ojo practico del lapidario vio escondidas en la tosquedad de la piedra sin pulir y cortar que había salido de la mina.

Así también, algunas veces al igual que esa joya Dios permite que recibas en la vida algún golpe punzante. La sangre brota, el dolor es intenso, los nervios se retuercen y el alma grita en agonía. A ti te parece que ese golpe es una gran falta!. Pero no es así, porque para Dios tu eres la joya mas valiosa del mundo, El es el lapidario más diestro del universo.

Algún día tú tienes que resplandecer en la corona del Rey. El sabe la forma como tiene que obrar contigo. No se permitirá que ningún golpe caiga sobre tu alma sin que sea necesario, solo aquel que contribuirá para bendecirte, transformarte, enriquecerte de tal manera que ni siquiera puedes imaginar.

Dios está en un proceso creativo en nuestras vidas, sin tan solo reconociéramos esto dejaríamos de quejarnos y nos rendiríamos gozosos en sus manos divinas.

Job 23:10 Más El conoce mi camino: me probará y saldré como oro.

Tus Pastores Adrián y Ana Ruiz te esperan en Templo Emanuel 280 Polk St. American Falls ID.

Rraducida por Ruth Ramirez.

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